Por otra parte, el cobertor solar de piscina sirve como protector, ya que al posarse sobre la lámina de agua reduce en gran medida la caída de residuos y agentes externos como la vegetación, los insectos y la contaminación en el interior de la piscina. Igualmente, disminuye la evaporación de agua y evita la aparición y proliferación de microorganismos en ella. De este modo, se reduce el uso de los productos químicos para el tratamiento del agua.
En definitiva, un cobertor solar de piscina, compuesto por láminas de polietileno con tratamiento anti rayos UV, hace posible el máximo disfrute de la instalación durante la temporada de baño. Además, es válido para cualquier tipo de piscina y ofrece la opción de incorporar un cajeado en los casos en los que la instalación conste de escaleras metálicas, puesto que su confección a medida está pensada para que se adapte a la forma del vaso y el encaje sea perfecto.
La lona puede poseer un refuerzo básico (en uno de sus anchos), refuerzo doble (en los dos anchos) o perimetral (en todos sus laterales) para protegerla de posibles roturas o rasguños a causa del roce con el borde de la piscina, lo que alarga la durabilidad del cobertor para piscina solar.