Conoce todos los tipos de algas que existen

Tipos de algas

23 de enero 2024

La aparición de algas en la piscina es un problema muy común, pero nada deseado. Uno de los inconvenientes de esta circunstancia es su rápida propagación y las consecuencias negativas que puede tener en tu piscina. El estancamiento del agua, su sobreexposición a los rayos solares, las altas temperaturas o el desajuste en los niveles de algunos productos químicos pueden provocar esta situación. Para poner remedio, lo primero que debes hacer es identificar qué clase de algas son las que hay en la piscina.

Algas Verdes

Las algas verdes son las más habituales, aunque también las más fáciles de eliminar. Estos tipos de algas en piscinas brotan cerca de las escaleras o en las zonas en las que no hay una circulación del agua constante. Pueden aparecer flotando o adheridas al revestimiento de la piscina.

La incidencia de la luz solar, el calor y el aumento del pH aceleran la aparición y el crecimiento de las algas verdes en una piscina, por lo que ante estas condiciones es oportuno analizar el agua con más frecuencia, así como activar la bomba de la piscina durante más tiempo.

Algas Amarillas

Estas algas suelen surgir en las zonas oscuras o sombreadas de la piscina, como las esquinas. Poseen una gran resistencia a los productos químicos y su ritmo de proliferación es ligeramente más lento que el de las algas verdes.

Algunas de las causas que pueden dar lugar a la aparición de las algas amarillas son el estancamiento del agua, la caída de lluvia intensa o un desequilibrio en el pH.

El uso del algicida a base de cobre o una minuciosa limpieza de los bañadores de los usuarios de la piscina son el revulsivo perfecto para evitar estos tipos de algas en las piscinas.

Algas negras

Se trata de los tipos de algas en piscinas más resistentes a los productos químicos que se emplean para la desinfección del agua, como el cloro, lo que las convierte también en las algas más complicadas de eliminar.

Sin embargo, las algas negras son las menos comunes. Cuando aparecen, lo hacen en las grietas del revestimiento o en la zona más profunda del vaso de la piscina y pueden llegar a generar desperfectos estructurales. La causa de su desarrollo puede ser desde una mala filtración del agua hasta un desajuste en la medida de los químicos, como un pH superior o un cloro inferior al nivel adecuado.

Cómo erradicar los diferentes tipos de algas en las piscinas

A pesar de que las causas para que los distintos tipos de algas en piscinas se extiendan son diversas, el método para eliminar las algas verdes, amarillas o negras es parecido. Antes de llevar a cabo cualquier actuación, te aconsejamos analizar el agua de la piscina. Es posible que así detectes cuál ha sido la causa del problema.

  • Primer Paso: Empieza por cepillar las paredes de la piscina para despegar tanto las algas como el resto de suciedad que haya incrustada.
  • Segundo Paso: Recoge dichos residuos, pues una vez desprendidos del revestimiento se quedarán suspendidos en el agua. Para ello necesitas herramientas como un recogehojas o un robot limpiafondos que se encargue de quitar los restos de mugre que permanezcan adheridos en el fondo y las paredes del vaso.
  • Tercer Paso: Aplica floculante. Este producto agrupa las partículas contaminantes de pequeño tamaño que se encuentran flotando en el agua de la piscina. Tras su empleo, las partículas se juntan formando una masa que posteriormente se hunde. Si optas por utilizar este producto, después tendrás que volver a pasar el robot limpiafondos para eliminar dicha masa de suciedad.
  • Cuarto Paso: Existe un químico que previene o limpia las algas de la piscina: el algicida. Algunos de estos productos antialgas son específicos para los distintos tipos de algas en piscinas. Aunque este líquido no es esencial en el mantenimiento rutinario de tu piscina, es aconsejable que lo apliques si la utilizas habitualmente.
  • Quinto Paso: Es posible que algunas algas se hayan quedado atrapadas en el filtro de tu piscina, por lo que deberás revisarlo y limpiarlo si es necesario.
  • Sexto Paso: Una vez hecha esta limpieza en profundidad de la piscina, debes analizar el estado del agua de nuevo.
  • Séptimo Paso: Si las algas no desaparecen o el nivel de los químicos continúa desequilibrado, tendrás que llevar a cabo un tratamiento de choque. Se trata del vertido de una dosis de cloro mayor a la que se hace normalmente.

Evitar la aparición de algas en tu piscina es más sencillo que tratar de quitarlas. Esto exige una rutina de mantenimiento riguroso y regular a lo largo de la temporada de baño, así como la supervisión de la piscina durante el tiempo que se encuentra fuera de uso. Los cobertores de invierno o de seguridad, por ejemplo, son elemento eficaces para aportar una solución duradera a este contratiempo.

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