Descubre datos curiosos acerca de las piscinas olímpicas

Portada Piscina Olímpica

21 de marzo 2024

Una piscina olímpica reúne unos atributos específicos, más allá de sus grandes dimensiones, que la distinguen del resto de piscinas. El tamaño de la infraestructura, el volumen de agua, la temperatura, el revestimiento y hasta la inclinación de la pared son algunas de las características que se deben tener en cuenta para determinar si una piscina se puede considerar olímpica.

La uniformidad de este tipo de piscinas es esencial para el mundo del deporte, puesto que son el modelo aplicado en las instalaciones destinadas a la práctica profesional de numerosas actividades físicas acuáticas o a sus respectivos campeonatos oficiales, desde las competiciones locales hasta las internacionales de mayor relevancia. Así, todas las infraestructuras de las sedes de estos certámenes tienen las medidas de una piscina olímpica.

La World Aquatics, antigua Federación Internacional de Natación (FINA), es la entidad que decreta en una piscina olímpica las medidas a las que se debe ajustar la instalación. También asume la regencia de deportes acuáticos como el buceo, la natación el waterpolo, es decir, todos aquellos que están sujetos a una normativa. Este organismo mundial está integrado por más de dos centenares de federaciones -209 en concreto- distribuidas entre los cinco continentes del planeta.

Una piscina olímpica con medidas de 50 metros de largo, 25 metros de ancho y un mínimo de dos metros de profundidad responde a un tamaño estándar para esta clase de piscinas.

Otros datos de interés sobre las piscinas olímpicas

Aunque una piscina olímpica consta de 10 calles con una medida de 2,5 metros de ancho, en deportes como la natación solo se utilizan como espacio para desarrollar la actividad en cuestión ocho de ellas, las centrales. Mientras, las dos calles que se encuentran en los extremos de la piscina sirven para mitigar tanto el oleaje como las turbulencias generadas por el movimiento del nadador.

Por otro lado, las paredes del vaso de agua deben ser completamente verticales. Es decir, tienen que constituir ángulos rectos tanto en los puntos de unión como respecto a la superficie del agua.

En cuanto al material del revestimiento del vaso, este tiene que estar compuesto por un material duro y consistente, pues si adquiriera un estado resbaladizo podría causar lesiones a los nadadores, ya que estos deportistas se apoyan en las paredes para tomar impulso y cambiar de dirección.

Por último, la graduación térmica del agua debe situarse entre los 25ºC y los 28ºC para ajustarse a las medidas de la piscina olímpica. Se establece esta temperatura debido a que son los grados idóneos para los músculos corporales.

Recurso Piscina Olímpica

Otros datos de interés sobre las piscinas olímpicas

Aunque una piscina olímpica consta de 10 calles con una medida de 2,5 metros de ancho, en deportes como la natación solo se utilizan como espacio para desarrollar la actividad en cuestión ocho de ellas, las centrales. Mientras, las dos calles que se encuentran en los extremos de la piscina sirven para mitigar tanto el oleaje como las turbulencias generadas por el movimiento del nadador.

Por otro lado, las paredes del vaso de agua deben ser completamente verticales. Es decir, tienen que constituir ángulos rectos tanto en los puntos de unión como respecto a la superficie del agua.

En cuanto al material del revestimiento del vaso, este tiene que estar compuesto por un material duro y consistente, pues si adquiriera un estado resbaladizo podría causar lesiones a los nadadores, ya que estos deportistas se apoyan en las paredes para tomar impulso y cambiar de dirección.

Por último, la graduación térmica del agua debe situarse entre los 25ºC y los 28ºC para ajustarse a las medidas de la piscina olímpica. Se establece esta temperatura debido a que son los grados idóneos para los músculos corporales.

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